Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días pasaron tan lentos, tal vez eran mis ansias de volver a ver a Aitor o quizás la razón era que no tenía muchas actividades que hacer en la casa de mi madre.
Era un tanto abrumador estar encerrada, y por más salidas de compras o juegos de mesa que me obligaban a jugar, mi ansiedad no se calmaba.







