Mundo ficciónIniciar sesión—Deja de hacer eso —repetí por enésima vez.
Inés seguía brincando de un lado a otro en mi casa y agarrando sin permiso mis cosas, además de comer los postres de mi refrigerador.
Llevaba cerca de una hora así de eufórica, parecía no cansarse nunca, no sabía con cuántas dosis de éxtasis o marihuana habían preparado esos brownies, pero estaba seguro de que nunca más se lo daría a una persona. ¡Y mucho menos a Chloe!
Estab
¡Hola! Espero que les guste mi historia 😃







