Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo podía creer lo que estaba escuchando, mis amigas pensaban cosas inapropiadas de mí y lo peor de todo es que imaginaban que tenía algo con… ¡Aitor!
¡Trágame tierra, que me mate un meteorito o me succionen las arenas movedizas! Sólo de pensarlo se me revolvía el estómago.
¿Cómo era posible que pensaran eso? Cuando yo les había dicho cientos de veces cu&aacu







