Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiré a Aitor y su expresión se relajó por fin.
—Es una amiga, una vieja amiga —contestó algo deprisa, antes de bufar algo fastidiado.
Lo miré confusa, algo me decía que había algo más en esto, pero no le preguntaría, seguro que no me contestaría con la verdad, entonces solo quedaba una cosa: seguir molestándolo.
—Y todavía la consideras el amor de tu vida, ¡qué tierno! —hice una voz aguda y chillona, mientras pel







