MICHAEL.-
Dos semanas después.-
Hace dos semanas que a Isabel le dieron de alta, las cosas van algo lentas, duermo en otra habitación para que se sienta cómoda, aunque extraño su cuerpo junto al mío, ha sido difícil tenerla cerca y no poder tocarla, me ha insistido en ponerla al tanto con el trabajo, pero le he ordenado que descanse cosa que no le agrado para nada y así comienza a ser la Isabel de siempre con un gran carácter.
Estoy sentado en mi escritorio en mi despacho cuando escucho que toc