—¿Y si muriéramos mi esposo y yo? —indagó Sammy, sabiendo que se suponía que Ángel estaría en ese vuelo con ella.
—En ese caso, como el señor Ángel Rivera no ha heredado todavía de su abuelo, no pasaría nada de su parte, pero tu herencia regresaría de inmediato a las manos de tu madre.
Sammy se cr