Sus labios pegados a los míos me murmuran una y otra vez.
—¿Aún lo amas?
Estoy paralizada mi cuerpo está muy pegado al de él, su barba se pasea por mis mejillas, sus labios húmedos, humedecen los míos, pero sólo eso, siento que no aguanto más quiero que me bese, yo no me atrevo, espero que él lo haga.
Sus labios rozan los míos, es una sensación que jamás había experimentado.
Luego suelta mi cintura, mis pies caen al piso, él aleja su rostro del mío y se retira de la bi