Alana
Siento que me estoy sofocando, que las mantas se me están pegando al cuerpo, una fina capa de sudor me recorre la frente, levanto mi mano para abanicarme un poco.
Un gemido abandona mis labios ¿Por qué de repente todo se siente tan caliente?
— ¿Alana estás bien? ¿Qué va mal? — ¡Quisiera poder gritar y decir todo!, pero siento que mi lengua está pegada al paladar y no me deja hablar.
—Agua…dame…Un poco de…agua…por favor—Escucho movimiento a mi alrededor, hasta los ojos los siento algo pe