Capítulo 21
Daniel
Estaba absorto en un mar de lujuria y deseo, ya que desde que le robé ese beso a Kamila, mis sentidos tomaron otro camino al sentirme otra vez vivo. Solamente quería hacerla mía en este momento, ahora que esa parte de mi cuerpo había despertado. Sin embargo, debía dejar que las cosas fluyeran entre Kamila y yo, pero también debía de molestarle aunque sea un poco. Debí a cobrarle el haberme dejado durmiendo solo en mi cama aquella vez que nos conocimos, aunque si no hubiese