Tobías no podía creer todo lo que le está diciendo Lourdes, el niega con la cabeza y se siente un perdedor, hecho a la basura lo que su padre y madre junto a su hermano construyeron por años, tan solo por vivir la vida a su manera, y dejar habitar la amargura en su corazón.
—Lourdes... Necesito que vengas a la empresa... Porfavor— le costó a él, decir tales palabras
Ella se coloca sumamente nerviosa
—señor Jones, yo también renuncio— dijo ella con valentía, pues está cansada de los gritos de To