—no me molesta en lo absoluto, solo no quiero malos entendidos— recalca ella
—se que en tu corazón solo está él, sin embargo, de mi parte no tendrás ningún problema, puedes estar tranquila.
Aurora hace silencio, no puede evitarlo, recuerda a Tobías, lo hecha de menos por más que lo quiere olvidar.
—que te parece si vamos a mi casa y allí te muestro mis diseños, esa casa la compré hace poco y tengo a mis empleados trabajando en ese lugar para probar suerte
—esta bien, pero pasamos por un postre