CAPÍTULO TREINTA Y NUEVE: CÁLIDA IMAGEN
Mientras tanto, en la habitación privada en la que la familia había estado habían casi tres hombres que se habían reído de una mujer, y en el mismo privado había al menos dos hombres golpeados, ya había llegado la policía, allí no había nadie de la gente que logró salvarse del puño de Daniel, no más que gente que estaba temiendo de algo que la policía no sabía hasta ese momento.
— ¿Qué rayos está pasando aquí? —Pronunció Yahir al ver a la policía entrar