CAPÍTULO SETENTA: LOS ERRORES SE PAGAN
Después de haber dejado en la escuela de la niña las tareas que había hecho la pequeña en todo ese tiempo en que no se había podido presentar en la escuela debido a que la cirugía estaba muy cerca, Gabriela y su hija continuaron su camino por el parque haciendo que la madre de la pequeña le comprar un rico helado. La cirugía estaba muy ceca y todo lo que quería hacer Gabriela era darle fuerzas a su hija para que se pudiera enfrentar a lo que viniera.
—Est