CAPITULO 98 EL NIÑO.
Ashley Freetman
─ Te pedí un tiempo, ─ musité intentando levantarme, la pasión se había perdido, él suspiró, levantándose de la cama sin soltarme, envolví sus caderas con mis piernas y se dirigió al baño, ingresando directo a la ducha conmigo.
Bajé mis piernas separándome un poco, sintiéndome vacía cuando mi vagina fue liberada de su miembro.
Anoche después de hacer el amor, nos quedamos dormidos con nuestras intimidades entrelazadas, cuando despertamos seguíamos igual y Noah, volvió a endure