Valerie Ghill
Sentí la primera estocada que me hizo jadear, mis caderas fueron sostenida con fuerza, sintiendo la próxima estocada, que chocó con mis glúteos sonando piel contra piel.
Observé la imagen de mi esposo en el espejo, su rostro lleno de lujuria, su mirada apasionada, su cuerpo brotaba placer y la imagen de los dos moviéndonos, chocando uno contra el otro, me hizo correrme en un nuevo orgasmo.
Samuel, sonrío cuando sintió como mi vagina lo presionaba, dirigió su visión al espejo,