CAPITULO 77 NO SE HAN DADO CUENTA QUE YA NO SOY UNA PEQUEÑA.
Ashley Freetman
El almuerzo culminó, levantamos la mesa y nos dispusimos a lavar los platos que habíamos ensuciado, a los diez minutos, llegó Jaime y hasta allí duro la ayuda de Samantha.
Mis dos hermanos y el vecino, se dispusieron a salir al jardín, cada uno con su Tablet.
El timbre de la puerta sonó y a los tres minutos mi tía Valerie, hizo acto de presencia. Venía con su teléfono al oído hablando, dando indicaciones para que todo quedase listo.
La observé con una sonrisa, guiñándole un oj