Max esperó a Isabela afuera de su casa, probablemente Diego ya le habia alertado de la situación.
Cuando ella llegó, lo miró, tratando de fingir una calma que no sentía.
-Creo que ya sabes por qué estoy aquí. - dijo él con seriedad.
- Lo que te hayan dicho, no es verdad.
El rio sin humor - Nadie me contó nada, yo lo vi todo. ¿Desde hace cuanto tiempo de acuestas con Diego? - dijo cruzándose de brazos.
Ella lo miró sorprendida.
- Yo... no...no estoy...
- Por favor, no tiene caso negarlo -