SUSAN
— ¡No te rías! ¿Qué iba a saber yo? — me encojo de hombros.
— ¡Ay Susan los encontraste besándose sobre la mesada de la cocina muy pegaditos! jajajajajaj— No puede dejar de reírse.
— ¡Según ellos efectos del alcohol! Por eso les creí, aparte no parecía que se gustaran, se odiaban — tomo un poco de vino.
— ¿Tus sobrinas son efectos del alcohol? ¿Ahora interpretarías de la misma manera una escena así? — revoleo los ojos.
— ¡Claramente no! Porque si yo beso a algu