Vivian apretó los puños, su voz temblaba —En el barco está Silvia...
—Sí, es Silvia, ella te extiende la mano, subes a ese barco, y ahora flotan juntas sobre el mar, el viento las lleva hacia lugares lejanos, ¿puedes recordar por qué apareciste en el mar?
—Yo, yo estaba buscando a alguien.
—Bien, la encontraste, está a tu lado. Ahora hay dos personas junto a ti, una es Silvia y la otra es la persona que buscabas.
Vivian frunció el ceño —No, no hay nadie más, solo hay una persona.
Silvia se quedó