Estuvo entrenando la condición de Rose por unas tres semanas, en todo ese tiempo no volvieron a hablar de lo que pasó, al contrario, su relación siguió igual que como empezó. Durante esas semanas, intentó que tuviera más condición, para así, poder llegar a enseñarle defensa personal.
Ahora, ellos se encuentran en el lugar, la mujer se prepara para que le diga lo que tiene que hacer, pero al dirigir su mirada hacia él, ve que sostiene un cuchillo.
— No.
— Claro que sí. —Dice con una sonrisa.