— ¡¡NO ME TOQUEN!!
Da golpe tras golpe, como puede, pero es inútil. Los hombres la someten con rapidez, debido a su poca fuerza. Mientras la voltean para que quede boca abajo. Le escupe a uno de los hombres, provocando que este mismo le suelte un golpe muy fuerte en la cara. Si apenas empezaba a tener cordura, se ha ido, debido al golpe.
— Vuelve a golpearme y te irá peor. —Expresa en tono de advertencia.
Tres de ellos van directo a sus piernas, para abrirlas, mientras que los otros a sus cos