—Creí que ya no se hablaban —Evelyn se sentó frente a su amigo, después de servirse una taza de café.
—La verdad es que no.
—¿Y por qué razón le ofreciste empleo? O sea, no entiendo, más todavía si no has hecho las paces con él.
—Mi padre me pidió el favor, no esperaba que Jacques aceptaría, por lo que me arriesgue a ofrecerle ese empleo.
—¿Por qué lo haría el señor Nathan? Cuando sabe perfectamente que ustedes dos están de enemigos a muerte.
—Un favor que le debía a su amigo.
—¿Y por eso tenía