Accidente.
—No puedo creer que hayas hecho todo esto por mí —dijo Alessia, ambos están sentados disfrutando de la brisa nocturna.
—Por supuesto que sí. Te lo mereces todo y más —dijo Manuel, besándola con ternura.
—Eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, Ales.
Alessia lo miraba, con el corazón latiendo a mil por hora.
—Manuel, yo… —empezó a decir, pero él la interrumpió suavemente.
—Déjame terminar —dijo, sonriendo—. Alessia, desde el primer momento en que te vi, supe que eras especial. Hemos pasado po