Después de un rato Cristal encerrada en su cuarto, Ana empezó a gritar como loca, golpeaba la puerta y le gritaba que se fuera de la casa, sus insultos eran cada vez más groseros, la acusaba de querer robarle a su novio, la maldecía y insultaba como nunca lo ha hecho.
—O le está haciendo efecto el alcohol o le está haciendo daño la droga que se mete. —pensó Cristal sentada en su cama.
Cansada ya de escucharla gritar, Cristal tomó su mochila y puso en ella algunas ropas, papeles y fotos, lo que