—Jeremías, si dejas la comida aquí, aumentare tu sueldo.
—Jeremías, si no te llevas la comida ahora, estás despedido.
—No puedes hacerle eso, tiene una familia, no se puede quedar sin trabajo.
—¿Dices que no puedo?—Una discusión se llevó a cabo y Jeremías era el balón de fútbol de estos dos, el pobre Jeremías angustiado por la situación en la que se encuentra en este momento, solo mueve su mirada de un lado a otro entre estos dos.
—Señor Connor, con el debido respeto, la señora está embarazada