VERA
—Molly amor, hay panqueques — es la tercera vez que la llamo y no contesta.
Camino hacia la habitación y está sentada en la cama jugando desganada con uno de sus peluches, hace unos días esta así triste, no sé qué hacer, no me atrevo a preguntar el motivo, temo que sea Morris.
—Hola mi amor ¿Quieres panqueques con chocolate? — niega sin mirarme y esto m3 genera demasiada impotencia. — Ven a desayunar Molly, tienes que tener energías y si no desayunas te hará daño — me m