Sus ojos se abrieron, el techo azul rey, las sábanas de seda, bordadas con hilos finos, la suavidad era de dioses. Un aroma a suavizante de telas.
Se incorporo de golpe, todo a su alrededor era nuevo, una habitación elegante, amplia de color azul como el techo, piso negro pulido, se dio cuenta que su ropa era diferente. Vestida con una pijama delgada, una blusa de tirantes rosa, y unos shorts cortos con encaje sobre las costuras. La ropa era fina
Dio un salto de aquella cama, donde estaba, como