Termino de acercarme a ellos dejando el plato sobre la encimera, mis manos pican mientras que mis labios se abren hasta que mi boca está abierta al igual que mis ojos. Es probable que mi cara este pálida y que ahora más que nunca mi rostro expresa el miedo que albergó muy dentro de mi, una parte de mi sabía que esto sucedería, mi cuerpo presentía lo que mi mente aún no recordaba.
—¿Que has dicho? Dilo de nuevo —exige con adoración Jake alzando hacías arriba el pequeño cuerpecito de mi hijo meno