—¿Por que parece que estás despidiendote de mi? —cuestiona confundido antes de abrir la boca alterado, parece que piensa otra cosa—. Te pido que no vallas a hacerlo, no me despidas porfavor.
—¿Que? ¿Te volviste loco? No te voy a despedir —lo tranquilizo esperando que el no quiera renunciar después de lo que voy a decir—, solo quiero...quiero decirte todo por fin. Quiero que sepas lo que tanto me persigue y saber si aún así quieres permanecer a mi lado.
—Por supuesto que lo voy a hacer, creeme