Capítulo 34 : Quizás podríamos pasarlo bien juntos.
Lizbeth
Miro nerviosa al hombre sentado frente a mí en esta colorida mesa, los niños juegan en el área de juego a unos metros de nosotros y me siento demasiado observada por todas las mujeres de este lugar. Nunca me ha gustado la atención, así que me siento un poco sofocada.
—¿Qué tal estuvo el día? — comento algo incómodo — ¿fue difícil?
—Realmente no — mi esposo no despega sus ojos de los míos — pero estar sin duda ha sido lo mejor de todo — sonríe, ¿Qué tal tu día?
—Bien… — respondo nervi