Lucía
Tres semanas después
Sonrío mucho más ahora de lo que debería admitir, tarareo una canción mientras preparo el caldo de res que he decidido preparar para el almuerzo mientras doy una ojeada a la niña acostada en el suelo de mi cocina dibujando alguna cosa. Como he estado haciendo estas últimas semanas le señalo a la pequeña alguno que otro error que corrige rápidamente.
Nunca pensé que daría clases particulares a una niña, jamás imaginé que lo haría gratis, pero definitivamente ni siquie