—No digas cosas así. Si no fuera por ti, mi padre se habría derrumbado y yo no estaría aquí.
Cuando Rubén era joven, su padre se enfrentó a la quiebra de la empresa que había fundado.
Cuando su padre, que lo perdió todo de la noche a la mañana, intentó tomar una decisión extrema, fue Amanda quien le tomó la mano. El padre de Rubén le devolvió el favor trabajando fielmente como secretario de Amanda por el resto de su vida.
Y después de su fallecimiento, Rubén entró como secretario de Damián y as