Luego de acompañar a Ashley a su casa, había decido pasar por su departamento, se suponía que lo había alquilado para algo, así que no podía dejarlo del todo abandonado.
Una vez entró, se quitó la ropa y se dirigió al baño, habían sido días muy pesados, así que necesitaba un poco de descanso.
Inmediatamente, el vapor envolvió el pequeño baño como una neblina, creando así una atmósfera de aislamiento mientras el agua caliente caía sobre su piel.
«Justo lo que necesitaba», pensó complacido. En