DAVIEN;
He llegado a amar la oscuridad.
La oscuridad que cubre una habitación tan pronto como se apaga la luz, o la oscuridad que envuelve mi consciencia cuando cierro los ojos y me aisló del mundo.
He llegado a amar la oscuridad, a menos que tenga que hojear las páginas de un libro recién adquirido, por supuesto. Afortunadamente, no tenía un libro recién adquirido para leer en ese momento. Si hubiera tenido uno, habría sido más difícil simplemente quedarme quieto y aislarme del resto del mundo