La lista era algo excesiva para Hans.
— ¿Quieres que haga todo esto, solo por tu trabajo aquí? — le preguntó incrédulo por todo lo que esté estaba leyendo.
— Solo será una vez cada quince días — le dijo ella y este soltó una carcajada, aquello era inaudito.
— Haber, te leo lo que tú misma has escrito.
Mejorar el trato con sus empleados.
Decir buenos días y buenas noches, siempre.
Dar clases a chicos una vez cada quince días.
Respetar mi espacio, u a habitación lejos de él.
Nada de llamar a medi