Anna.-
El día de la fiesta había llegado la estilista peinaba a Anna con un moño alto, estaba sentada frente al espejo cuando sintió un pequeño mareo una imagen apareció en su mente, tenía un precioso vestido blanco, pero una lagrima recorría su mejilla, abrió los ojos sorprendida.
— ¿Te encuentras bien? –Preguntó la estilista con preocupación. –Te pusiste pálida.
— Sí, sí estoy bien fue solo un mareo, es normal en el embarazo no te preocupes, hiciste un gran trabajo me gusta mucho –Le dijo sol