Anna.-
Anna caminaba sin rumbo por la ciudad bajo la lluvia la gente que pasaba a su lado era como una distorsión de sus ojos vio una cafetería justo al cruzar la calle con su lindo letrero en neón color rosa, suspiró bajando sus hombros un chocolate caliente era lo que ahora necesitaba.
Entró en el lugar habían unas cuantas mesas ocupadas, divisó una mesa junto a la ventana en un rincón pasó por el lado de los demás clientes y se sentó.
— Parece que alguien ha tenido un mal día –Un señor de un