Analu
Apenas encuentro a mi prima, ella dice:
— ¡Cuéntameeeee toooodoooo!!
— ¡Cuéntame tú!!
— ¡Dios mío, tuve sexo como si no hubiera mañana, pero el mañana llegó y tengo la concha ardiendo! — dice y suelto una sonrisa.
— ¡Dios mííííííííííío Renataaaaa...! — digo todavía sintiendo que me gira la cabeza.
— Ay, para... ¿Vas a decir que tú no estás así también? Un hombre de ese tamaño, su verga debe ser gigantesca.
— Sí, lo es, pero ayer estaba borracha y llegué al hotel dormida, y desperté con un