VIAJE INESPERADO.
VIAJE INESPERADO.
Dos semanas después…
―¿Es necesario? ―Marcelo miró a su asistente con ojos asesinos.
―Lo lamento, señor. Pero esta reunión ya estaba agregada en su agenda.
El hombre bajó la cabeza asustado por su jefe, no era un secreto, que era cascarrabias y que nadie duraba más de un mes en el puesto.
―Bien, no tengo otra opción. Compra dos boletos de viaje. Uno para mi esposa y otro para mí. Organiza donde nos quedaremos y, además, averigua qué día está abierta la biblioteca nacional,