29. ¡Tienes novia!
—Buenos días —me saluda Destiny sentada en el borde de la cama, ya está duchada y lleva uno de mis conjuntos deportivos, se ve preciosa—. Asalté tu closet —se cubre la cara.
—Mmm —murmuro—. Podrías asaltar mi cama también —bromeo tomándola de la cintura, para acostarla a mi lado—. Yo no opondría resistencia.
—No quería despertarte, pero tampoco podía irme sin despedirme.
—Que bueno que no lo hiciste —acaricio su mejilla.
—Tengo una reunión y todavía voy a pasar a mi casa a cambiarme —me da u