Bien, pues aquí estamos, ¿estaba borracha?, claro que sí lo estaba, pero mis sentidos muy lúcidos, yo sabía muy bien lo que estaba haciendo, no de por gusto mi padre me enseño a que cualquier bebida alcohólica no me agarrara en sus redes muy pronto, nada de eso, me enseño algunos truquitos para que el alcohol no llegue a cegarme en mis actos.
Lo senté en la cama, mientras yo entre al baño y le dije
—Andrew ven, báñate conmigo—no—. No termine de decirlo y ya estaba al pie de la puerta sin zapatos