Cuando amaneció y abrí mis ojos me encontré con unos ojos azules observándome y una linda sonrisa, me beso y manifestó.
—Buenos días, amor caliente, chiquilla tediosa, hambrienta de mi amor
—Buenos días, amor, dueño de mi corazón, dueño de todo mi ser
Adam se puso frente de mí y comenzó a hablar y era unas palabras de amor para mí
El amor florece en mis ideales, cambiantes acciones declaran en locura amorosa mi corazón.
Sube y baja de emociones yacen en mis latidos correspondidos.
Las mariposas