Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlivia Damschroder
Las palabras salen de su boca con un dejo de sufrimiento, como si decirlas le provocara un terrible dolor. Dolor que el mismo se causó. No puedo tenderle la mano para consolarlo, buena falta que me hizo la suya cuando la necesitaba, ya no.
–Así es – mi respuesta no da pie para más.
–Necesito que hablemos, que me escuches sin interrumpirme.
–Este encuentro no es para una reconciliaci&oa







