Capítulo 32; palabras sinceras
~Melania~
—¿Quieres hablar de cómo te sientes? —mi madre acaricia mi cabello—. Aquí nos tienes.
—No sé ni siquiera lo que siento, solo sé que quiero dormir y no sentir dolor.
—Estás herida, mi niña, y en esos momentos es donde más frágiles estamos —mi papá besa mi cabeza con delicadeza—. Nunca permitas que en tus momentos frágiles tus pensamientos te destruyan porque te aseguro que lo que sientas te dolerá el doble. Y, créeme, esas heridas nunca sanan.
Extrañaba