Por Roque
Esperé con ansias que sea la mañana del lunes.
No sabía a qué hora la podía encontrar.
Pasé por la puerta del instituto a las 7 de la mañana y seguía cerrado.
Ok, me dejé llevar por la ansiedad.
Fui a la oficina central de mis empresas, no estaba ni siquiera mi secretaria.
Traté de trabajar un poco, pero no logré hacerlo.
Quería verla y conocer a mi hijo.
¡Gentile no tiene porqué pasear con mi hijo!
Siento celos, celos de ella y celos de ese pequeño que no conozco y que siento que v