El destino que nos arrastra. 1
El encuentro.
Mientras una rubia de curvas despampanantes, de una altura considerable, y ojos verdes esmeralda, cubiertos por unas gafas de sol Gucci del año anterior, regalo de uno de sus jefes, vestida con un vestido rosa ceñido, y una chaqueta de ante blanca, caminaba decisión y seguridad hacía el prestigioso edifico Miller, la mayoría de los hombres con los que se tropezaban no podía evitar mirarla, y muchos de ellos, terminaban girando la cabeza al verla pasar.
La atractiva dama, sabía