Capítulo XXXVIII. La diosa saca sus armas.
Ailan.
- “¿Quieres ir a celebrar a algún sitio?”- me preguntó Roy mientras nos dirigíamos a nuestros respectivos áticos.
- “No hoy prefiero quedarme en casa, con el revuelo que se ha montado hoy, y la esperada llamada de mamá para… ya sabes …. leernos la cartilla…”- le dije a mi hermano, haciéndolo reír, mientras yo me reía también. La habíamos montado bien frente al palacio de justicia. - “… es mejor no forzar la máquina… o la diosa no castigará severamente…”- dije finalmente entre risas, m