Capítulo XXV. Una alianza de amistad femenina. Parte 1
Ailan.
En sonido de mi móvil, mientras conducía en dirección al hospital, me hizo volver a la realidad. No tenía que preguntarme quién era, sabía perfectamente quién. A estas horas insistía en llamarme, es la misma persona que solo llevaba toda la noche intentando localizarme para saber de mí, y probablemente de la mujer a la que yo iba a visitar.
- “Estoy bien Arturo, deja de insistir, ¡por Dios.! Y ella, también.”- dije nada más descolgar el teléfono, usando el manos libres del coche.
- “S