¡Estúpida tú!
Capítulo 58.
—La diferencia es que yo los abandonaré porque los amo y quiero protegerlos, en cambio usted nunca quiso a su hijo, una madre no hace lo que usted está haciendo.
—¡Ay, ajá! —rodó los ojos—, no vengas a darme clases de moral. ¿Crees que él se merece un poco de compasión? Ese engreído desgraciado que no le importó dejarme tirada ese día en aquella boutique, por esa razón tuve que ir a prisión dos años, por no pagar. ¿Por qué debería tener consideración con ese descons