Capítulo cuarenta y tres. Encuentro apasionado
Encuentro apasionado
Valeria sentía que su corazón iba a salirse de su pecho, miró a Derrick con disimulo mientras manejaba hasta el penthouse.
—¿Estás bien? —preguntó Valeria ante el silencio que se había instalado en el auto.
—Lo estoy —aseguró Derrick, él realmente no sabía cómo había salido ileso del accidente. Cuando su auto derrapó y no pudo frenar, toda su vida pasó delante de sus ojos en un nanosegundo.
El miedo de dejar a Valeria y sus hijos desprotegidos le hizo darse cuenta del er